WeTheComuna
ES / EN / FR

FRIDA KAHLO PAINTS BACK · PICASSO

Picasso y Guernica: la política fuera del marco

No basta con recordar el cuadro. Hay que nombrar a quienes bombardearon Gernika y escuchar las razones de Picasso para hacerse comunista.

VER EL EPISODIO · EN ESPAÑOL

Ver el episodio en YouTube ↗

Todo el mundo conoce el nombre Guernica. Resulta más fácil reconocer el cuadro que nombrar a quienes bombardearon la ciudad o recordar las ideas políticas de quien lo pintó. Frida Kahlo presenta a Picasso en nuestro vídeo porque sabe lo que significa que se recuerde tu imagen mientras se deja fuera tu comunismo. Su compromiso político no era ningún secreto: el Museo Frida Kahlo conserva un corsé en el que pintó la hoz y el martillo.

Los bombarderos tenían nombre

El 26 de abril de 1937, aviones alemanes e italianos al servicio de las fuerzas de Franco bombardearon Gernika. La población civil quedó atrapada en el ataque. Después, las autoridades franquistas intentaron negar su responsabilidad y culpar a la República. No fue una desgracia sin responsables: fue violencia fascista en una guerra contra un gobierno elegido. La cifra exacta de víctimas mortales sigue siendo objeto de debate; la identidad de los atacantes, no. Museo Reina Sofía, historia del bombardeo.

La ciudad tenía vida antes del lienzo. Calles, casas, una lengua y vecinos que seguirían viviendo con la destrucción cuando la atención del mundo se desplazara a otro lugar. Conviene recordarlo: el Guernica toma su nombre de una ciudad, no de una idea abstracta.

Un cuadro para una República atacada

A comienzos de 1937, la República española encargó a Picasso una gran obra para su pabellón en la Exposición Internacional de París. Él ya vivía allí. Las noticias e imágenes del bombardeo dieron tema al encargo; comenzó a pintar el 1 de mayo. Ese verano, el cuadro se mostró en el pabellón republicano. Era una acusación ante un público internacional, no un lamento privado. Museo Reina Sofía, Picasso y el encargo; historia del bombardeo.

En el cuadro no aparecen generales con nombre y apellido. Sus figuras hacen reconocible el terror mucho más allá de una sola ciudad; por eso su imagen ha reaparecido en protestas posteriores contra los ataques a civiles. Pero su alcance universal no debe borrar su origen. Puedes llamarlo un símbolo contra la guerra. Di primero quién bombardeó Gernika y para quién lo hizo. Museo Reina Sofía, Guernica como símbolo político.

Picasso se hizo comunista

Picasso pintó el Guernica en 1937. Ingresó en el Partido Comunista Francés en octubre de 1944. Son dos momentos distintos: no afirmamos que tuviera el carné del partido cuando pintó el mural. Primero llegó su apoyo a la República española; después, la militancia comunista formal. Museo Reina Sofía, Picasso; Musée national Picasso-Paris, afiliación.

Picasso explicó su decisión en un texto publicado en 1944. Para él, afiliarse era un paso lógico en su vida y en su trabajo: el arte podía ayudar a comprender el mundo, pero había llegado a la conclusión de que pintar no bastaba. Quería luchar con todo su ser. En 1945 declaró que la pintura no se hacía simplemente para decorar apartamentos: era un arma contra el enemigo. Son sus posiciones expresas, no una etiqueta que le hayamos puesto después de morir. Declaración de Picasso reproducida por España Popular; Musée national Picasso-Paris, declaración de 1945.

Eso no significa que un cuadro pueda derrotar al fascismo por sí solo. Significa que un artista puede tomar partido y que su obra puede transmitir esa decisión entre países y generaciones.

Lo que queda fuera del marco

Frida Kahlo y Picasso sí se conocieron en París en 1939. Él le regaló los pendientes con forma de mano que ella llevó después en un autorretrato. Su conversación en nuestra animación es imaginada; el regalo está documentado. Tate, pendientes con forma de mano.

No decimos que todos los museos oculten el comunismo de Picasso: algunos lo documentan con claridad. El problema es el relato más cómodo, aquel donde Guernica queda reducido a un cuadro famoso sobre «los horrores de la guerra», sin Franco, sin la Alemania nazi ni la Italia fascista, sin República y sin un pintor que después eligió públicamente el comunismo. Al quitar esos hechos, el marco queda más limpio. La historia, menos verdadera.

La canción «Gernika», de Red Banner Riot, devuelve la atención a la ciudad y a quienes mantuvieron viva su memoria tras el bombardeo. Escúchala y lee su historia en el archivo de Red Banner Riot. Después, explora el archivo Repensar Guernica del Museo Reina Sofía y la explicación del propio Picasso sobre su compromiso comunista.

El cuadro pertenece a la historia de quienes resistieron. No los dejemos fuera de la imagen.

← Volver a la serie de Frida Kahlo